Heroínas de nuestra Patria

Por su valor, entrega y compromiso, recordamos la historia de tres grandes heroínas de nuestra Venezuela

 

Matea, Hipólita y Apacuana  dignas representantes de Venezuela. Conócelas en esta breve biografía.

 

La aya del Libertador: El 21 de septiembre de 1773 nace  al sur de San José de Tiznados, estado Guárico, Matea, quien más adelante adoptaría el apellido Bolívar. Falleció en  1886 a los 112 años, longevidad que causó asombró en sus tiempos.

Antonia Esteller Camacho Clemente y Bolívar- sobrina  bisnieta de Simón Bolívar- escritora y pedagoga; describe a Matea como una joven de buen gusto, que ayudaba en todo a la madre del Libertador y que a su lado aprendió con esmero el arte culinario y sus postres se hicieron muy famosos. Además  detalla: “Cuando algún caballero venía a visitar la casa, Matea lo confundía siempre con algunos de los personajes de la Independencia, así es que no lo anunciaba sino con el nombre de Montilla o Sucre o cualquier otro general de tan alta talla”,

Matea estuvo presente el 28 de octubre de 1876 cuando se efectuaron las  ceremonias para el traslado de los restos del Libertador desde la Catedral de Caracas hasta el Panteón Nacional.

 

La nodriza del Libertador: Hipólita, fue la encargada de amamantar al Libertador, Simón Bolívar, tras la enfermedad de Doña María de la Concepción Palacios y Blanco. Desde ese momento Hipólita consideró como un hijo al pequeño Bolívar, dándole todo su amor y calor materno. Ese afecto fue reconocido por el mismo Libertador en una carta que le escribiese a su hermana María Antonia:

"(...) Te mando una carta de mi madre Hipólita, para que le des todo lo que ella quiere; para que hagas por ella como si fuera tu madre, su leche ha alimentado mi vida".

 

Jefa indígena:  Apacuana  de la familia Caribe, de la Etnia de los Mariches, es parte de nuestras raíces y heroína venezolana. Su historia se remonta entre los años 1550-1577, en lo que hoy se conoce como los Valles del Tuy. Como piache, convenció a su pueblo de alzarse contra Francisco Infante, invasor de su territorio y lideró con éxito un ataque contra los españoles para defender su tierra. La población de Cúa recibe este nombre como homenaje popular a esta aguerrida mujer, quien junto a su pueblo prefirió desaparecer antes de ser dominados por los extranjeros. El pintor y dramaturgo, César Rengifo, en su obra teatral Apacuana y Guaricurián, pone en boca de la Jefa Indígena estas palabras:  “¡Ve a decirles que yo acepto mandar en esta hora a nuestra gente y que habré de guerrear hasta el momento que salga el invasor de nuestra tierra!”.

 

Estas Mujeres valerosas son parte de nuestra historia ¡Viva la mujer! ¡Vivan nuestras heroínas!


Fuente: Referencias de la Agencia Venezolana de Noticias.